Para nadie es un misterio el caos que se vive día a día a cualquier hora cuando se trata de usar el Transmilenio como medio de transporte, pero todos nos preguntamos ¿porque colapso este medio de transporte masivo que a finales del 2000 cuando fue inaugurado prometía una revolución a la movilidad de mi querida Bogotá? ¿Que fue lo que salió mal? Principalmente la ciudadanía bogotana culpa a la falta de buses alimentadores y articulados que por consiguiente lleva a la poca frecuencia en sus rutas y el sobrecupo de los buses en sus recorridos, pero, ¿Es este la única o principal razón de su colapso? Personalmente como usuario frecuente de este sistema de transporte he llegado a encontrar y concluir otros serios problemas que hemos pasamos por alto y preferimos culpar a los demás.
En primer lugar es de conocer que en troncales como la de la autopista norte, la avenida caracas y la calle 80 principalmente la exclusividad en el servicio de transporte masivo que tiene Transmilenio imposibilita a la ciudadanía a tener otras opciones de transporte publico masivo provocando una gran demanda en el servicio y por ello el sobrecupo de sus rutas, en segundo lugar podemos entender a al pésimo estado de las vías de Transmilenio en las troncales anteriormente mencionadas lo que lleva que sumada a su poca frecuencia se lleguen a formar enormes trancones de articulados causando grandes insatisfacciones y desespero en sus usuarios.
Por ultimo y personalmente el mas grave y grande problema de este sistema masivo es la falta de cultura ciudadana que se encuentra al momento de hacer una fila o ingresar a un articulado, el desespero consume a la ciudadanía de llegar pronto a sus trabajos haciendo que sin piedad alguna empujen a la persona de adelante o se adelanten en la fila sin respetar al que esta de primero, tampoco se respeta al adulto mayor y mucho menos a la embarazada que no puede someterse a esa ''carnicería'' diaria, preferimos el beneficio personal que dar el granito de arena para mejorar este colapsado medio de transporte y descaradamente al tiempo le echamos la culpa a los demás sin vernos a nosotros mismos.
Tal vez si entráramos en conciencia y pudiéramos usar medios de transporte alternativos como una bicicleta que puede llegar a ser mas rentable tanto en tiempo como en dinero que un transporte automotor, tal vez si respetáramos la fila y pensáramos como comunidad, tal vez si compartiéramos el carro con otras personas podamos evitar las congestiones diarias de carro y de paso le damos una mano al medio ambiente, tal vez así podamos mejorar la movilidad en Bogotá entre todos y no esperando a que nuestros gobernantes propongan soluciones que no puedan ser favorables para la mayoría, tal vez es hora de empezar a construir cultura y formar ciudad, tal vez esto tan sencillo pueda mejorar nuestra calidad de vida, porque no solo es cuestión es diseñar y construir grandes vías, ni de agregar mas buses al sistema masivo Transmilenio, es cuestión de poner de nosotros para mejorar y alcanzar un verdadero cambio de 180 grados, solo nuestra.